Al entrar en su habitación note un gran vacío y tristeza en su
mirada
En aquella cama se sentía el dolor que día tras día seguía
amenazando a aquel cuerpo que apenas podía moverse.
Se podía percibir ese olor a enfermedad y a medicamentos que
lo impregnaba todo.
Su vida estaba marchitándose poco a poco, al igual que una flor
Su vida estaba marchitándose poco a poco, al igual que una flor
cuando sus hojas van cayendo al suelo sin remedio .
La impotencia de no poder hacer nada para aliviar ese
La impotencia de no poder hacer nada para aliviar ese
sufrimiento sin sentido daba lugar a una rabia que terminaba en
llanto desconsolado, no había remedio , había que sobrellevarlo
como fuese y ,sobre todo, mostrar ánimo delante de ella para que
no se diese cuenta de nada, pero ella notaba que las cosas no
iban bien, ya era mucho tiempo en aquella cama postrada sin mejoría
alguna y todo se iba complicando cada vez mas..
En uno de sus últimos días, me recosté a su lado abrazándola en
silencio y guardando ese gran momento en mi memoria para poder
recordarlo por siempre.
Sería un instante único entre madre e hija donde el amor se haría
presente, durante ese tiempo que no quería que terminase nunca ella se dio cuenta de ese gran abrazo y me pregunto "¿hija, me
quieres?" yo me quede mirándola y le contesté "claro mamá te
quiero mucho".
Han pasado ya 18 años desde que ella se marchó y siempre
quedara en mi recuerdo este momento, jamás podre olvidar ese
amor de madre que siempre sera único e irremplazable.
llanto desconsolado, no había remedio , había que sobrellevarlo
como fuese y ,sobre todo, mostrar ánimo delante de ella para que
no se diese cuenta de nada, pero ella notaba que las cosas no
iban bien, ya era mucho tiempo en aquella cama postrada sin mejoría
alguna y todo se iba complicando cada vez mas..
En uno de sus últimos días, me recosté a su lado abrazándola en
silencio y guardando ese gran momento en mi memoria para poder
recordarlo por siempre.
Sería un instante único entre madre e hija donde el amor se haría
presente, durante ese tiempo que no quería que terminase nunca ella se dio cuenta de ese gran abrazo y me pregunto "¿hija, me
quieres?" yo me quede mirándola y le contesté "claro mamá te
quiero mucho".
Han pasado ya 18 años desde que ella se marchó y siempre
quedara en mi recuerdo este momento, jamás podre olvidar ese
amor de madre que siempre sera único e irremplazable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario